Muchas constructoras en Alicante asumen que el terreno es uniforme solo porque la capa superficial lo parece. Luego aparecen grietas en tabiques o desniveles en forjados que no se explican con simple inspección visual. El verdadero problema no es cuánto se asienta el suelo, sino cuánto se asienta de forma desigual entre un punto y otro. Por eso antes de cimentar conviene cruzar datos de ensayos de consolidación con perfiles de calicatas exploratorias para identificar cambios laterales de rigidez. Sin ese contraste, cualquier edificio sobre depósitos aluviales o rellenos antrópicos queda expuesto a deformaciones diferenciales que comprometen la estructura.

El asentamiento diferencial no se mide con un único ensayo: requiere combinar consolidación, placa de carga y perfil sísmico para detectar cambios laterales de rigidez.