Alicante creció rápido desde los años 60. La industria química, los talleres mecánicos y las antiguas gasolineras dejaron su huella en el subsuelo. Hoy, muchos solares urbanos arrastran pasivos ambientales que frenan la rehabilitación. La remediación de suelos contaminados en Alicante no es solo una exigencia legal. Es el paso previo para devolverle valor a un terreno. En nuestra experiencia, cada caso empieza con una auditoría de campo rigurosa. Primero se delimita la pluma de contaminación con sondeos y análisis. Luego se decide si se excava, se trata in situ o se combinan técnicas. Complementamos con calicatas exploratorias para inspeccionar visualmente el perfil y confirmar la presencia de residuos enterrados.

En Alicante, la cercanía del nivel freático al puerto obliga a diseñar remediaciones que no movilicen contaminantes hacia el acuífero.