En una urbanización junto a la playa de San Juan, el terreno arenoso mostraba asientos diferenciales tras cada lluvia. El equipo local optó por un diseño de precarga sin sobrecarga adicional para acelerar la consolidación del estrato arcilloso subyacente. Este método aplica una carga controlada —el propio peso del terraplén— y monitorea la disipación de presión de poros con piezómetros. En Alicante, donde el nivel freático suele estar alto cerca de la costa, la precarga evita que los suelos blandos sigan comprimiéndose tras la construcción. Antes de definir la precarga conviene realizar un ensayo SPT para estimar la resistencia del perfil, y complementar con consolidación en laboratorio para conocer el índice de compresión del suelo.

La precarga sin sobrecarga reduce los asientos post-construcción en suelos arcillosos de Alicante, acelerando la consolidación sin añadir peso extra al terraplén.