Recuerdo un proyecto en la zona del puerto de Alicante: un solar de 4.000 m² con rellenos sueltos de hasta 8 metros de profundidad. Había que cimentar una nave logística con cargas importantes. La compactación dinámica fue la solución. Consiste en dejar caer una masa de 15 a 40 toneladas desde 20 o 30 metros de altura, impactando el terreno en una malla regular. En Alicante, donde los depósitos aluviales y los rellenos antrópicos son habituales, esta técnica evita tener que excavar y sustituir grandes volúmenes. Antes de diseñar el patrón de impactos, realizamos una campaña de ensayos SPT para determinar la estratigrafía y la compacidad inicial. También conviene hacer calicatas exploratorias para ver la heterogeneidad del relleno y descartar obstáculos enterrados. El diseño de compactación dinámica en Alicante se apoya en la experiencia de obras portuarias y viales de la zona.

La compactación dinámica densifica hasta 10 metros de profundidad en suelos granulares de Alicante, reduciendo asientos diferenciales sin excavar ni rellenar.