En Alicante la geología está dominada por margas y arcillas del Mioceno, con frecuentes niveles de costra calcárea a poca profundidad. Esta combinación hace que el diseño de pavimento flexible enfrente dos problemas recurrentes: asientos diferenciales por cambios de humedad y pérdida de soporte en la subrasante cuando llegan las lluvias torrenciales típicas del clima mediterráneo. Por eso, antes de definir espesores de capa, trabajamos con un estudio de mecánica de suelos que incluya el CBR de campo y la plasticidad del terreno. Además, en zonas donde aflora la roca margosa incorporamos el ensayo de placa de carga para calibrar el módulo de reacción, y cuando la subrasante es muy arcillosa aplicamos estabilización con cal o cemento como paso previo al diseño.

En Alicante las margas expansivas pueden hinchar hasta un 15% si no se controla la humedad antes de pavimentar.