En Alicante, donde el terreno combina margas del Mioceno con depósitos aluviales del Vinalopó y formaciones costeras arenosas, la especificación de geotextiles no es un mero trámite. Muchas veces vemos que se elige un geotextil por precio o por costumbre, sin considerar la resistencia a punzonamiento, la permeabilidad real del terreno ni la compatibilidad con el material granular. Un geotextil mal especificado en una subbase de la A-70 o en un terraplén de la variante de San Vicente puede derivar en colmatación prematura, pérdida de capacidad filtrante y fallo del sistema de drenaje. Por eso, antes de definir el producto conviene realizar un estudio de mecánica de suelos que caracterice el suelo de apoyo, y complementar con ensayos de permeabilidad en campo para calibrar el caudal de diseño. Solo así se garantiza que el geotextil cumpla su función durante toda la vida útil de la obra.

Un geotextil mal especificado en la subbase de una carretera de Alicante puede colmatarse en meses y anular el drenaje previsto.