En Alicante es frecuente que las constructoras asuman la capacidad portante del terreno basándose en tablas genéricas o en ensayos previos de zonas colindantes. Ese error cuesta caro. Un suelo que luce firme en superficie puede ocultar un relleno antrópico o un nivel arcilloso de baja capacidad bajo los primeros metros. Para evitarlo, antes de cimentar es necesario realizar un ensayo placa de carga in situ que determine el módulo de deformación real del terreno. Esta prueba, regulada por la UNE 103800, carga el suelo con una placa circular rígida y mide los asentamientos bajo escalones de carga controlados. El resultado es directo: sabes cuánto puede resistir el suelo sin riesgo de falla. En Alicante trabajamos con equipos calibrados y certificados ISO 17025, lo que garantiza trazabilidad en cada medición. Combinamos el ensayo placa de carga con el estudio de mecánica de suelos para correlacionar los datos de campo con la clasificación del material en laboratorio.

El PLT mide directamente la respuesta del suelo bajo carga real, no sobre una muestra remoldeada. Eso evita asientos diferenciales en Alicante.