En una promoción de viviendas junto a la avenida de la Constitución, el proyecto pedía clasificar el terreno según la norma sísmica. Los sondeos mecánicos daban resistencia, pero faltaba el módulo de rigidez dinámico. Por eso aplicamos el método MASW (Multichannel Analysis of Surface Waves). Con un tendido de 24 geófonos y un martillo instrumentado, registramos las ondas superficiales en Alicante. La inversión de la curva de dispersión nos entregó el perfil de velocidad de ondas de corte (Vs) hasta 35 m de profundidad. El resultado fue una Vs30 de 520 m/s, que sitúa al suelo en clase C según el Eurocódigo 8. Este parámetro es indispensable para el cálculo de la respuesta sísmica y la definición del espectro de diseño. Además, complementamos el estudio con una microzonificación sísmica para evaluar variaciones laterales en la parcela.

Un perfil de Vs30 fiable evita sobredimensionar la cimentación y reduce el riesgo de resonancia sísmica en suelos blandos de Alicante.