El crecimiento urbano de Alicante desde los años 60 ha llevado a urbanizar laderas del Campello, la Serra Grossa y el Cabo de las Huertas, donde la geología de calizas margosas y margas del Mioceno condiciona cualquier movimiento de tierras. En estos frentes rocosos y coluviones, el diseño de estabilización de taludes debe integrar el modelo geológico-estructural con parámetros de resistencia al corte obtenidos en laboratorio. Para pendientes superiores a 30°, combinamos el análisis cinemático con el corte directo sobre discontinuidades y la clasificación de suelos de la matriz, ajustando el factor de seguridad según Eurocódigo 7 y los criterios de Bishop simplificado.

En Alicante, el buzamiento de las discontinuidades en las margas del Mioceno puede reducir el factor de seguridad hasta 0.9 si no se modela correctamente.