Alicante registra una precipitación media anual de unos 300 mm, pero las tormentas torrenciales pueden concentrar más de 100 mm en pocas horas. Ese contraste climático exige un drenaje vial geotécnico bien diseñado, capaz de evacuar caudales punta sin erosionar la plataforma ni saturar el firme. En nuestra experiencia, la clave está en integrar el análisis hidrológico con el comportamiento mecánico del terreno de apoyo. Por eso, antes de proyectar cunetas o subdrenes, conviene realizar un estudio de mecánica de suelos que identifique la permeabilidad real del subsuelo y su respuesta ante saturación.

El drenaje vial geotécnico en Alicante debe evacuar caudales punta sin erosionar la plataforma ni saturar el firme, integrando hidrología y mecánica de suelos.