El clima mediterráneo de Alicante, con lluvias torrenciales concentradas y un sustrato calcáreo, genera condiciones singulares para la propagación de ondas sísmicas. En la Vega Baja, por ejemplo, los depósitos aluviales blandos amplifican el movimiento del terreno de forma distinta a las zonas de ladera rocosa del interior. Por eso realizamos análisis de respuesta sísmica del sitio que integran perfiles de velocidad de ondas de corte mediante técnicas como MASW y refracción sísmica, y los correlacionamos con sondeos mecánicos. Así determinamos la amplificación local y el espectro de respuesta específico para cada proyecto, ajustándonos a la normativa NCSE vigente.

En Alicante, la combinación de suelos blandos costeros y depósitos aluviales del Vinalopó puede amplificar hasta 2,5 veces la aceleración sísmica del roca base.