Alicante creció sobre la llanura litoral del Vinalopó. El desarrollo urbano del siglo XX ocupó marjales y ramblas con rellenos antrópicos. Esa historia geológica condiciona el drenaje subterráneo. El nivel freático se sitúa entre 0,5 y 4 metros en zonas próximas a la Albufereta o la playa de San Juan. Por eso el diseño de drenaje geotécnico en Alicante requiere un conocimiento preciso de la estratigrafía y la permeabilidad local. Sin un análisis de flujo, cualquier sótano o muro puede sufrir subpresión. Complementamos estos estudios con calicatas exploratorias para identificar lentejos arcillosos que frenan el agua.

La heterogeneidad del subsuelo alicantino exige medir la permeabilidad in situ, no basarse en tablas genéricas.